Mueren de genialidad.
En Hamburgo, se están produciendo asesinatos de una belleza insólita: un músico mediocre compone una sinfonía perfecta y cae muerto. Un humilde estibador resuelve el mayor enigma matemático y muere. Sus cuerpos permanecen intactos, sus cerebros, congelados por una repentina inspiración sobrehumana.
La policía está desconcertada. Solo el legendario comisario Uwe Jörgensen, que regresa a regañadientes de su retiro, reconoce el patrón. No busca a un asesino. Busca a un artista. Un fantasma que roba almas para inyectárselas a otros y verlos consumirse en un último y brillante acto de creación.
Pero la búsqueda del "Asesino Mosaico" lleva a Jörgensen y a su equipo de hackers y guerreros de las sombras a un abismo mucho más profundo de lo que jamás imaginaron. Porque su adversario no es más que un peón en un juego mucho más grande y siniestro. Un juego observado por una IA todopoderosa con su propio y cruel sentido del arte.
En una ciudad donde el asesinato se convierte en una obra maestra, un viejo comisario de policía debe defender a la humanidad misma.